lunes, 4 de junio de 2012

CARLA CASTELO HABLA SOBRE JORGE LANATA

En su muro de Facebook, Carla Castelo, hija del querido Adolfo, publicó una carta abierta sobre su relación profesional con Jorge Lanata. Es muy interesante leerla porque pudo parecer que nuestros comentarios sobre el cambio ideológico de Lanata fueron parciales o tal vez agitados quién sabe por qué ondas políticas. No fue así y la  mejor prueba es esta carta abierta que vamos a reproducir a continuación de este prólogo. Es cierto que no fue mencionado en los 25 años de Página 12 como su fundador, y es una omisión que no debió hacerse. Por otro lado, uno se pregunta cómo mencionarlo sin agregar nada peyorativo cuando Lanata se expresa sobre las autoridades gubernamentales de manera ofensiva o poco grata. Viviendo un clima de violencia de todas partes, sus burlas no son lo mejor para pacificar sino para alentar la construcción de un discurso social en contra de los que menos tienen y que, de alguna manera, hoy están beneficiados por medidas del gobierno actual. No todos somos "millonarios" como los colegas del grupo Clarín que no ganan dos pesos sino pequeñas fortunas, al menos para los que todavía trabajamos contra viento y marea. He aquí la carta pública de Carla Castelo:

"(...)Violencia, dijo Lanata cuando le pregunté qué quería de la nota que me había encargado para la revista XXI, 24 hs en una patrulla bonaerense. Fui varias semanas para encontrar violencia, porque los canas eran unos gordos mamertos. Después me encargó la investigación del crimen de Cabezas. Lo hacía con un compañero. Nos metimos hasta los huevos. Cuando le llevamos la investigación, que conducía a la Policía Bonaerense y entonces a Duhalde, decidió que no iba a ser publicado y me mando a cubrir desfiles de moda y a mi compañero lo echó impunemente.
Tiempo después me pidió perdon y me dijo que había sido una operación política de su ladero de siempre, Alfieri. Pero en Crítica estaba Alfieri y yo no estaba. No me quiso dar trabajo a pesar de la necesidad que tenía y de la relación que había tenido con mi viejo. Nos vendió, había dicho mi compañero y tenía razón.
Yo vi a Lanata traicionar cada una de sus ideas. Dejar dos veces cientos de personas en la calle. Vestirse de marcas en Miami. Venderse a Fontevecchia y luego al grupo Clarín. Siempre para pagar sus deudas.
El gordo es excesivo y tiene carisma. Pero no puedo creer que le den credibilidad a un hombre que ha dicho una cosa y la contraria, que con los hechos ha demostrado ser un cagón, y por eso un hijo de puta. Al final, es un fiel exponente de nuestra clase media que por un poco de guita vende hasta el apellido.  Quería compartirlo. Muchas gracias."

jueves, 24 de mayo de 2012

ESTREMECIMIENTOS SINFIN EN UNA BUENOS AIRES EMPOBRECIDA

Venimos de varias semanas con profundos estremecimientos. La muerte de grandes artistas, pérdidas irreparables de conocimiento y generosidad, a conatos de secuestro, amenazas similares a artistas, a jugadores de fútbol, y una parafernalia de seguridad puesta al servicio de quienes pueden, de quienes son públicos y de quienes su ausencia forzada significaría un baldón para el honor del país. De lado quedamos todos, en forma especial, las víctimas fatales de los hechos diarios de inseguridad. Uno se pregunta si ser un artista nos salvaría de la impunidad. Da la impresión de que mayor protección se puede tener, pero la seguridad no la compró nadie.
Esto aquí como en el mundo. Aunque hay que reconocer que en el primer mundo la cuestión no es tan abierta ni cotidiana salvo que aparezca un loco con un arma y se le ocurra matar a mansalva. Ocurre pero no es común o cotidiano que maten por un auto, por una campera o un par de zapatillas. Aquí la cuestión es de todos los días.
Los estremecimientos no se concentran en estos hechos límites, o conatos de hechos límites, sino que están rodeándonos, desde las calles sucias y pegoteadas hasta la ausencia de la policía, ni siquiera la tan mentada Metropolitana de Macri que aparece en hechos específicos filmados por algún noticiero. Pero eso de andar por las calles, no. Salvo algunos barrios. Por ahí se ve un patrullero distinto y alguien grita ":Ahí va la Metropolitana". La pagamos todos, pero son un hecho curioso en las calles porteñas.
Por el otro lado, están los contratos millonarios de la televisión, y uno mirando cómo se hacen ricos los que luego nos dan las noticias peores, los que critican todo y quieren hacernos creer que la palabra de ellos es la única valiosa. Los que "tienen autoridad"... digamos monetaria porque ética no se la vemos.
"Los ricos de la tele" pasean sus fastuosas residencias, sus casas en Punta o en Miami o un departamentito en New York en fotos de revistas exclusivas, es decir, que intentan ser exclusivas para un país que se debate en el desorden, en la impunidad de los que ejercen cargos, en la impunidad de los que los tuvieron, en la impunidad de la inconsulta al ciudadano simplemente por ser "porteño" aunque una gran mayoría viva de esta querida Buenos Aires. Y aquí mismo, sin respetarnos a los que nacimos acá, tirando papeles, botellas de plástico, lo que se les ocurra, en las veredas, generando basura, total, viven los porteños.
La pobreza es un mal endémico, aquí y en Africa y ahora en muchos sectores sociales de la rica y petulante Europa. Pero hay una pobreza peor: la del espíritu. Un espíritu pobre es incapaz de trazarse horizontes, salidas, atajos nobles, es incapaz de enriquecerse con lo único que no nos pueden quitar: la cultura. Y no es imposible acceder a ella. Solo hay que pelearlo un poco. Los libros de segunda mano, la buena música, los conciertos gratuitos de sufridos músicos que esperan el sablazo de los mandamás para quedarse sin trabajo. Pero todavía están en orquestas y hay que aprovechar este cachito de cultura que tenemos.
En New York, en cambio, ciudad de un país vapuleado por sus contradicciones políticas, por sus guerras irracionales, la gente vive con comodidad. Es generosa con el que la visita. Tiene sus calles limpias y la cultura no es imposible: todos acceden a ella por la puerta grande de las costosas universidades o por la puerta chica del esfuerzo propio, posible porque la ciudad  regala a raudales desde diarios hasta magazines, desde lugares de lectura hasta comida sabrosa y barata.
Es decir, se puede. Allá los dejan. Aquí no nos dejan. Ésa es la gran diferencia. Y duele ver a esta querida Buenos Aires en manos de ineptos y nos duele más aún saber que estamos abandonados, en este 2012, a la buena de Dios. Y en Él depositamos la esperanza de vivir mejor. Sin Dios, aquí no hay futuro.

jueves, 19 de abril de 2012

"REPSOL NO ES ESPAÑA", DEL SITIO PÚBLICO.ES, FIRMADO POR EL ECONOMISTA JUAN TORRES LÓPEZ

Transcribimos el artículo del catedrático español Juan Torres López editado por Público.es, en la sección Opinión- Dominio Público, que ha tenido más de 50 comentarios de ciudadanos españoles a favor de la Argentina y además instruyéndonos en qué significa Repsol para los españoles, o sea la misma desgracia que para nuestro país. Valioso, lúcido y reconfortante artículo de un pensador español. Bravo.
"Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla
"La única manera de entender las razones que provocan el furor con que el gobierno español, los medios de comunicación y tantos tertulianos de toda laya defienden a Repsol no puede ser otra que comprobar el amplio listado de ex autoridades del Estado, incluyendo actuales ministros, que han estado en su nómina, las miles de páginas y horas de su publicidad que financian a los medios y quién sabe qué otro tipo de influencias más inconfensables e inconfesadas.
Defender la españolidad de Repsol es algo demasiado forzado y olvidar que los que ahora lo hacen con tanto ímpetu fueron, en su gran mayoría, los que promovieron y llevaron a cabo la privatización de empresas que entonces sí que eran efectivamente españolas, no solo porque la totalidad o la inmensa mayoría de su capital era español, lo que quizá incluso sea lo de menos, sino porque la estrategia empresarial que perseguían respondía a intereses nacionales y no globales que apenas si repercuten en el progreso de España y en el bienestar de sus ciudadanos.
Desde que fue privatizada, Repsol tiene su cerebro y su alma puestos en otros lugares e intereses y no se puede decir que haya sido España en su conjunto quien se haya beneficiado de su actividad empresarial. Utiliza paraísos fiscales para tratar de tener aquí la menor carga fiscal posible, ha destruido empleo y a docenas de pequeñas y medianas empresas española al someterlas a condiciones de pagos draconianas a pesar de que cuenta con abundantes recursos financieros y liquidez suficientes.
Es por ello una perversión inaudita que el gobierno y ex políticos en su nómina salgan a defenderla y que no dijeran nada cuando Repsol actuaba de esa manera lesiva para la economía nacional.
Y si la actuación en España de Repsol ha resultado tan escasamente beneficiosa para nuestros intereses nacionales su comportamiento en el exterior resulta sencillamente vergonzoso y justifica que los españoles “de bien y como Dios manda”, por utilizar la expresión que tanto le gusta a Mariano Rajoy, hubieran condenado hace tiempo sus desmanes y tropelías, especialmente, por cierto, en las tierras que en los discursos oficiales tanto alabamos considerándolas como nuestras hermanas. En Ecuador, Bolivia y otras latitudes ha provocado grandes daños medioambientales y sociales y vulnera constantemente los derechos humanos de pueblos enteros, generando una ingente deuda ecológica allí donde actúa. Como otras multinacionales, que en realidad no tienen Patria alguna, Repsol ha promovido gobiernos totalitarios con los que poder llegar a acuerdos que la exonerasen de pagar impuestos y cuando otros dignos y con vergüenza se lo han exigido ha puesto el grito en el cielo y recurrido a su españolidad, como ahora, para recabar el apoyo de gobiernos y medios de comunicación.
¿Dónde estaban entonces los defensores del libre mercado y la competencia, de la justicia, la libertad y los derechos humanos?
En Argentina, como en otros países, Repsol utiliza las respectivas filiales nacionales, como hacen todas las empresas multinacionales, para fijar los llamados “precios de transferencia” (artificialmente bajos para hacer que aparezcan pérdidas allí donde conviene y beneficios en donde pueden conseguir tratamiento fiscal y condiciones políticas más favorables). Y en lugar de orientar la explotación de los recursos nacionales hacia el abastecimiento interno que cubra las necesidades de la población y satisfaga los respectivos intereses nacionales, se utiliza como parte de una estrategia de maximización de beneficios global que, entre otras cosas, pasa por considerar al petróleo, y al resto de las materias primas, como una commodity, es decir, no solo un bien orientado a la producción y el consumo sino, sobre todo, a su utilización como activo financiero para especular con él en los mercados.
Confundir los intereses de Repsol con los de España es un insulto a la inteligencia de los españoles. Ni es española por la composición de su capital -mayoritariamente en manos de intereses extranjeros-, ni por la estrategia empresarial que persigue ni, como he dicho, porque beneficie principal o sustancialmente a las familias o empresas españolas. Más bien todo lo contrario.
Y la defensa numantina que ahora quiere hacer de Repsol el gobierno resulta verdaderamente patética y vergonzosa cuando día a día se somete sin más a los mercados, a los bancos que han provocado la crisis, a los grandes grupos empresariales y al gobierno alemán que impone medidas totalmente lesivas para los intereses españoles. ¡Eso sí que merecería una respuesta valiente y patriota por parte de nuestro gobierno y de los medios de comunicación!
Lo que está haciendo el gobierno es patético y se debe decir claramente: no está defendiendo los intereses de España y de sus ciudadanos, como dice, sino de una gran empresa a la que España, el bienestar de su población o la situación de las empresas  que verdaderamente están aquí tratando de sacar adelante la actividad y el empleo sin gozar del apoyo y los privilegios de Repsol, le importan un rábano en el día a día de sus actuaciones.
Ya está bien de tanto teatro y de tanta sumisión ante los grandes. Lo que necesitamos en España no son precisamente repsoles que se dediquen a ganar dinero a espuertas en Argentina y otros países a base de mal explotar sus recursos, de evadir impuestos y expatriar beneficios a paraísos fiscales, sino un gobierno digno que se plante ante quienes de verdad están llevando a la ruina a la economía española."

domingo, 15 de abril de 2012

MUERTE DEL PERIODISMO A FAVOR DE OPERADORES POLÍTICOS


En unos 10 días tuvimos en los ciclos de supuestos "periodistas", empezando por Mariano Grondona en canal 26 hasta terminar en TN, Grupo Clarín, un muestrario completo de cómo se DESINFORMA, incluyendo las tapas de Clarín y de La Nación en gráfica. El "caso Boudou" ha sido llevado al extremo del golpe de estado en manos de operadores políticos que abandonaron, desde hace unos cinco años, su actividad anterior: la del periodismo de opinión. No estamos de acuerdo con la actitud del vicepresidente Amado Boudou pero de allí a escrachar un "tráfico de influencias", de uso y costumbre entre los políticos y entre los integrantes de cualquier profesión, es un exceso que debiera llamarnos a la reflexión a los ciudadanos.
Veamos qué personajes tuvimos en televisión y gráfica y saquemos nuestras conclusiones: Boudou, más de una decena de tapas de Clarín; Malvinas y un homenaje a los kelpers de La Nación en contra de los intereses nacionales; la presencia de Alberto Fernández en el programa de Nelson Castro olvidándose ambos que la gerencia de Canal 7 estuvo en manos de una persona del "riñón" del ex funcionario, Rosario Lufrano, quien partió ni bien el vocero presidencial dejó su cargo. ¿Fue o no un "tráfico de influencias"? (SIC); Jorge Asis en TN a favor de la "amnistía" de los asesinos de la dictadura militar; ausencia de mención de Macri que ha sido procesado por pinchaduras telefónicas; el anillo de oro de 250 mil dólares del juez Oyarbide como "causa nacional de la Justicia"; fragmentos del reportaje al asesino Videla donde reconoce la desaparición forzada de 7000 personas y el robo de bebés; Longobardi por Radio 10 cuestionando la "viandada" y la rebaja de impuestos a ese producto ante Samid, quien le recordó que es comida para los soldados porque en el mundo hay guerra. Y la perlita de Joaquín Morales Solá: critica furibundamente la reestatización de YPF  y se olvida de que los telespectadores vemos, en el zócalo de la pantalla, que uno de sus avisadores es... YPF. ¿A qué intereses responde don Morales Solá? Etcétera.
Se falta a un axioma periodístico que es "no repetir tapas, temas" salvo casos extremos, pero no más de dos. Clarín utilizó al menos 12 tapas seguidas para "desinformar" sobre el aumento de los servicios a los porteños, cuando, en realidad, se quita un subsidio que NO tienen las provincias.estados argentinos y se pasa a abonar lo que se gasta, sin ayuda del gobierno nacional.  Aun es por barrios y el porteño tiene la posibilidad de una declaración jurada para pedir que se le mantenga el subsidio. Esto no existe en las provincias argentinas. Pero Clarín OLVIDÓ todos los axiomas periodísticos y hoy es un OPERADOR político de los sectores pudientes nacionales. Esto es lo que criticamos: la ausencia de las normas que hacen al periodismo. Por lo tanto, no son ya periodistas ni hacen periodismo.
Las relaciones "intra" empresariales de Clarín, un grupo con tentáculos feroces que desconocemos, están fuera de la frontera de nuestro país. Por lo tanto, el "tráfico de influencias" que ejerce superan en mucho a la carta de Boudou a la AFIP para darle a Ciccone un trabajo, dado que Bolt (que pelea por la impresión de nuestro dinero) sería socio de Clarín. Al menos es lo que agitan en los programas de TN y muestran en´cámara. Nos desayunamos este fin de semana con que España aplicará un  "lockout" a las importaciones argentinas de soja y carne. Si se toca la soja, saltarán los RICOS del agro, lo más acendrado del unitarismo porteño, que subsiste en esta casta de opresores sociales. ¿Acaso no parece todo coordinado? Para pensar, sin tener que caer en el folletinesco "6-7-8", no nos gusta, pero entendemos su necesidad en pantalla. Unos pocos minutos de aire contra una avalancha de desinformación a manera de bombardeo de la opinión del argentino, a quien Clarín no tiene entre sus prioridades. No estamos en contra de los opositores, no, sino del espúreo manejo de información que hacen desinformando, mintiendo. Si informaran, no diríamos nada.

lunes, 9 de abril de 2012

UN "TORNADO" QUE MOSTRÓ HILACHAS POLÍTICAS

Una suerte de tornado, que ahora se llama reventón por la característica de los vientos, azotó Buenos Aires dejando a mucha gente sin techo, especialmente en el conurbano. Los destrozos fueron tremendos, 6 mil postes de luz arrancados de cuajo, y un movimiento solidario de la población enorme. Lo curioso y triste fue que no aparecieron las máximas autoridades ni de la ciudad de Buenos Aires ni del gobierno nacional para dar aliento a la población víctima de un fenómeno natural y sin medios para recomponer, en muchos casos, una casa armada a lo largo de la vida.
Sin embargo, los medios le dieron más espacio -con excepción de los noticieros- a través de programas supuestamente periodísticos a las luchas intestinas que surgen día a día en esta confrontación del grupo Clarín y otros con el gobierno, algo de nunca acabar. Mientras tanto, nosotros miramos, tratamos de entender, surgen nombres, relaciones comerciales que no parecieran ser "sanctas". No hubo grupos de la oposición tampoco que dieran la cara y formaran comisiones de ayuda a los necesitados que son muchísimos. Todos están enfrascados en demostrar que el otro "es malo, es peor" mientras que las necesidades de la gente son otras.
Los opositores de siempre como Mariano Grondona se hacen festines con estas "hilachas políticas" que el tornado-reventón mostró. Lejos de preocuparse por la gente que sufre dieron rienda suelta al odio que llevan encima contra el gobierno de turno a través de entrevistas que no tocaron en ningún momento el tema de la necesidad del pueblo. YPF, la posible re-estatización, el caso del vicepresidente Boudou, que lleva semanas en tapa de Clarín sin que la Justicia se haya expedido en nada, cualquier tema menos el que le puede interesar a las víctimas del tornado. Nadie tocó el tema de la ausencia de las autoridades, que sí es grave y que pone de manifiesto muchas cosas que no deberían estar sucediendo. Les importa más utilizar los costosos espacios televisivos que tienen para seguir haciendo una politiquería barata y alejada del pueblo.
Ni oficialistas ni oposición. Nadie ha salido a dar la cara para consolar al menos a tanta gente, aunque se ve a gendarmería haciendo su trabajo. Faltó la palabra, el apoyo a un pueblo. Todo se pareció mucho al caso Katrina en los Estados Unidos y a su entonces presidente Bush, que no se hizo presente en el lugar cuando la gente clamaba por ayuda y una palabra de sostén. La decepción nos va ganando. No hay un político, hasta ahora, en la Argentina que realmente dé la cara. Mucho menos el periodismo televisivo, que no aporta nada más que críticas furiosas, provenientes del rencor porque una determinada clase social no está en el poder, la de ellos. Hay cerca de 20 muertos. ¿Y los políticos dónde están? Una vergüenza nacional ( el lunes 9, al mediodía, aparecieron algunas autoridades nacionales. El martes 10 la gente siguió mostrando la falta de apoyo de muchas intendencias).

martes, 3 de abril de 2012

MARCOS AGUINIS SE OLVIDA DE LEER LOS DIARIOS

Parece que el escritor Marcos Aguinis ya no lee los diarios. Al menos, es lo que le habría sucedido en el programa Desde el Llano, por TN, el lunes pasado. Al hablar de la guerra de Malvinas, indicó todo lo que debía hacerse para sentarse a una mesa de negociaciones con Inglaterra (eso de Gran Bretaña por sus colonias no va más para nosotros). Y curiosamente hemos sido "bombardeados" por ese tipo de noticias por parte del gobierno actual a través de constantes cadenas nacionales y recordatorios en programas afines: que se solicita que se cumpla lo afirmado por la OEA, o sea mesa de negociaciones. Que se le ofreció a Inglaterra un plan de vuelos de Aerolineas Argentinas paulatino para ir acercando a los kelpers al continente, como sucedía en los 70. Pero Aguinis no lo sabía, al parecer, e indicó que debíamos tratar de acercarnos a los kelpers, de ofrecerles continente, habida cuenta de la cantidad de anglosajones que viven en la ARgentina. No sabía, según parece también, que todo fue rechazado por Inglaterra que no quiere saber nada, salvo una tibia charla por los hidrocarburos y la pesca. Dio la impresión de no saber más que decir por lo que Morales Solá, sin más que "gracias", cerró el reportaje.
Para quien tiene la soberbia de querer ser el "reservorio" intelectual de los argentinos (mucho, no?), para quien es consultado como el "oráculo de Delfos" de los intelectualoides nacionales, desconocer lo que al menos se dijo que se hizo y plantearlo como novedad resultó patéticamente gracioso y lo dejó fuera del combate de ideas sobre lo que se pueder hacer. Hay que tener menos arrogancia, escribir más dada su profesión, y dejar los estudios de televisión por un largo rato. A lo mejor así, las ideas surgen y se tiene más tiempo para leer, cuanto menos, los diarios afines a su ideología. Una "petit" vergüenza. Escribe muy bien pero opinando... pasémoslo por alto. Queremos buena información, no cualquier información que a un invitado le viene a la cabeza para ver si da un "golpe de efecto". Aguinis estimado, no dio ningún golpe de efecto.¡ Mostró su arrogancia de "sabelotodo"!

viernes, 30 de marzo de 2012

30 AÑOS DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS

El 2 de abril de 1982 los argentinos nos despertamos sabiendo que el gobierno de facto había ocupado las Islas Malvinas, con un equipo táctico. Y un argentino había sido muerto por los isleños ante el repentino asalto inivasor. Supimos que la insania de los milicos del proceso sangriento seguía su curso. Ahora no podíamos decir que no, creíamos que el ejército, la armada y la fuerza aérea iban a luchar, y jamás pensamos que traerían a los chicos del norte del país. No sabíamos entonces que los cuerpos más adiestrados de las fuerzas armadas estaban custodiando las fronteras con Chile, país hermano con el que también estos milicos sangrientos habían intentado otra guerra a mediados de los 70, enviando trenes repletos de conscriptos a quienes saludábamos sin entender por su paso en La Boca, por ejemplo.
Era irracional, era una locura que no se alcanzaba a comprender en toda su dimensión. Plaza de Mayo, hacer la guerra a los colonialistas ingleses, los pibes y no un ejército profesional. Todo junto. Con los desaparecidos, las madres de Plaza de Mayo clamando por sus hijos, las idas y venidas por el Beagle. La llegada del Papa. Mucho para un país como el nuestro que venía sufriendo de la locura nazi de un grupo de ultraderechistas que mataban a su propio pueblo por pensar distinto.
La OTAN se nos hacía lejana. ¿Venir a estas tierras tan lejanas? ¿Se acordarían de las islas Malvinas? Sus habitantes estaban a la buena de Dios. Pero sí, la OTAN respondió, Estados Unidos se alió con Gran Bretaña, su hermana mayor. Reagan avisó: "no hagan la guerra", según cuenta con lujos de detalles el "Tata" Yofre en su libro "1982", agregando que la consigna de estos milicos, especialmente de Galtieri, fue "hacer la guerra", y solo por eso Costa Méndez tuvo el lugar de ministro de Relaciones Públicas.
Inevitablemente, íbamos a perder una guerra que no pedimos, que no sentíamos, aunque todos sabemos que las Islas Malvinas están sobre nuestra plataforma continental y todos sabemos que nos pertenecen. Solo teníamos 5 cohetes de envergadura contra un país armado hasta los dientes, acostumbrado a colonializar, a generar un imperio como el británico, con submarinos atómicos, y dispuesto a mantener otro punto más del planeta como rehén estratégico.
Hoy hay un cementerio con los restos de soldados argentinos, más de 100 son NN. Hoy tenemos veteranos de guerra que claman por sus derechos, y se merecen ser escuchados, en tierra o en las islas, hasta allí fueron llevados y obligados a olvidarse de que eran jóvenes estudiantes, trabajadores, padres de familia.
Hoy solo podemos honrar la memoria de quienes fueron martirizados por sus propios superiores, provenientes de nuestras fuerzas armadas, ahogadas en el oprobio de los asesinatos. Malvinas fue otro asesinato de jóvenes.
Hoy honramos a los caídos en Malvinas, una guerra que los argentinos no buscamos, una guerra que jamás nos interesó aunque sepamos que esas islas nos pertenecen porque están en suelo nacional, y hoy los honramos porque fueron esos soldados inexpertos, muertos de frío y de hambre, quienes permitieron que disfrutemos de la democracia. Si los milicos sanguinarios creyeron que la historia los iba a perdonar, se equivocaron. Los argentinos todavía esperamos que los lleven a juicio por las atrocidades de la guerra de Malvinas y por la guerra misma, aunque los ingleses no se merezcan estar, aunque el mundo se haya cansado de estas "colonias" estratégicas y estemos todos buscando vivir en paz. Honor y gloria a nuestros caídos.